24 septiembre, 2011

De saberes y haberes

Cecilia Marticorena Zilleruelo


Sé que me has besado de pies a cabeza, y que has llegado con un café a despertar mi cabello con tus dedos empapados de mi sudor callejero.
Sé que haces lo posible por no pensar en las espinas que una a una sacaste de la planta de mis pies.
Sé también que tu orgulloso sexo me extraña y que en las mañanas le regañas su erecta locura.
Sé además que tu pecho evoca mis lamidos besos
Sé que tus oídos escuchan mi canto de sirena en tus noches de delirio
Sé que tus manos ásperas se han vuelto de seda añorando mis nalgas y mis pechos.
Sé también, y no es cuento, que mi almohada extraña tus terribles ronquidos
Sé, si sé que eres el único que logra los espasmos con que sueñan las adolescentes en sus prematuras noches
Sé que estoy ahí, en el lugar donde palpita el que te hace vivir.
Sé que alimento tus pensamientos entre el arrepentimiento y la frustración
Sé que deseas tenerme, despojarme, arrancarme, besarme y desarmarme, pero sin riesgos.
Sé que no reconoces que has cambiado desde que tus manos se posaron en mi cuerpo
Sé que eres un egoísta que hablas y te respondes, sin saber de mi aflicción o mi alegría
Sé que te preguntas por mi tristeza y no sabes la respuesta
Sé que mi congoja solo es querer de ti lo inalcanzable.
Sé que deseo morir en un acto de sonrisa eterna
Sé que a esta lista sólo puedo agregar que quiero un calendario sin hojas y que mi cuento sea de acabo contigo

27 de mayo de 2011

23 septiembre, 2011

Ya no hay tiempo



Arturo Jaque Rojas

Pronto moriré, por que hay bombas
esparcidas en mi mente, mi cuerpo,
que explotarán como
inexorable mecanismo de relojería.
No hay tiempo para buscarte entre las calles,
ausente, en tinieblas, ciego,
con el alma astillada
por que sólo tengo
la estela de una estrella remota.
No hay tiempo para recorrer los parques,
para hallarte dormida en un banco,
por que los días de lluvia ya se fueron,
y no regresarán.
No hay tiempo para mirarte entre la multitud,
para que divises el estandarte de mi orfandad,
infinitas soledades y silencios,
congelados fuera de la esperanza.
No hay tiempo para caminar contigo,
por el jardín que alguna vez dibujé en la piel del mundo,
me arrebataron nuestra casa,
y ya comenzaron las labores de demolición,
para que arribe el crudo progreso.
No hay tiempo, para andar de la mano bajo las nubes
que encierran mensajes secretos, para otras vidas,
ya no puedo si quiera alcanzar las yemas de tu dedos,
y volví a ser analfabeto de tu presencia.
No hay tiempo para que vengas a mí en la música,
que te salva del olvido y de las lágrimas,
por que sigues tu curso con las notas que se alejan de mi corazón,
y las lágrimas que irán a fecundar otras glebas.
No hay tiempo para que el recuerdo
se apodere de mi ser,
y me despoje del escudo
agrietado del pensamiento.


28 de julio de 2011

Orfebrería de Relojes Mudos



En compañía de una ventana,
que ofrece un horizonte que no distingue
entre amaneceres y ocasos,
sumido en una concentración donde el adelantado español
comparte distendido un juego de cartas con el mandatario republicano,
el Coronel en retiro consagra su ostracismo
en una arcaica morada de un vecindario rural.
Ocupa todo su entusiasmo en moldear pescaditos de oro
que luego disuelve en ácido para volver a utilizar el metal
en las figuras acuáticas,
sucesión infinita de orfebrería que lo ensordece
de las campanadas del reloj de la plaza.
Mientras, los ejecutivos del tiempo sonríen
al contemplar el pintoresco espectáculo
desde las modernas oficinas de la urbe.
breve descanso jocoso
a su ajetreo de las fluctuaciones bursátiles,
y el valor de la libra de cobre,
pues los pescaditos del Coronel no se subastan en mercados ni ferias,
y sólo sus dedos palpan la textura del metal,
y sólo sus pupilas dibujan la forma en su retina.
En las calles aledañas, los arquitectos del progreso
edifican un condominio de los nuevos tiempos
y la arcaica morada del Coronel languidece
mojigata en los humildes cimientos,
y circula el rumor de la caducidad
de la orfebrería suspendida en el tiempo,
que invade los soliloquios interiores del Coronel,
que reflexiona sobre la plusvalía de sus peces de oro.
Mas no titubea en su labor de moldear
figuras que desdibuja el paso de las horas,
no vaya a ser que los peces sobrepasen
la frontera de la conciencia,
y naveguen en el océano de vacío
orientados por la burla al sentido
de los puntos cardinales.

Gonzalo Robles Fantini.

Diciembre de 2005

04 noviembre, 2010

POEMAS OCHENTEROS

Tres poemas publicados en el diario “Las Ultimas Noticias”. Década de los 80.
.de Mariela Isabel Ríos Ruiz-Tagle, el Sábado, 20 de marzo de 2010 a las 23:54.Sentencia


Un inquieto rumor de algas perseguidas
penetra en mi sombra de ahorcado.
Tras las rejas lloran los claveles soleados
¿quién olvidó las lanzas y las flechas?

Un niño escribe un romance pequeño,
el escaparate aguarda su entierro
¿quién olvidó la sonata del silencio?

Recuerden el absoluto solitario
que en el monte llora su inmunidad
de cordillera airosa,
estandarte del vacío
¿quién recuerda la cárcel del dormido?

Cogeremos muchas flores podridas y ancianas
mientras un gendarme desgarrado por barrotes
observa el abismo verdegris
con sus ojos de siervo perseguido
¿quién nos devolverá la identidad
entre un millón de ojos asustados?

Mañana un papelito de borrosas palabras,
hoy la lluvia eterna de soles apagados,
por la furia demente de algunos vientos,
diabólicos que transitan inclementes,
por el mundo
nuestro
de
cada
día.


“Poesía Chilena”, Mayo de 1980, diario “Las Ultimas Noticias”.






Ayer


Un acantilado duerme entre mis cejas
Una pierna colgando entre edificios
El galope incómodo de las nubes
Mi mirada de sonámbulo en celo
Los difíciles estornudos de un loco
Un amigo que bombardea las tinieblas
Se
hundía
la
tarde
en
los
faroles.




Nosotros


La mañana se destroza lentamente
convirtiendo
el mundo en sal oscura.

Los volcanes de la noche
se aprestan
a violar a las diosas
de
la tarde del hombre ciego.

El día muere con dolor
y resucita sin miedo.

Nosotros siempre,
siempre nosotros,
enajenados del universo.



Mariela Ríos

“Los Nuevos”, 1981, diario “Las Ultimas Noticias”.


Para compartir estos poemas que encontré entre los desparramos del terremoto, aún encuentro poemas en alguna esquina....con afecto de La etérea...

BÚSQUEDAS

Búsquedas (1980-1990).-Traducción al inglés por Donna Harper Hayes
.de Mariela Isabel Ríos Ruiz-Tagle, el Sábado, 17 de abril de 2010 a las 9:06.Searches
(1980-1990)

Pink belly of a newborn child
Search, search, search.
In each eye a fleeting river.
Each hour, a strand of white hair.
A platinum flag on the flowing water.
Search, search, search,
Pink belly, child:
that the world is sinking into the future.
The cloth draped coffins of flesh
tremble on our crimson looms,
Woven tears that fly.
Search, search, search,
Raging belly, child:
That the world is sinking into the future.




Búsquedas
(1980-1990)

Rosado vientre de niño en ciernes,
Busca, busca, busca.
En cada ojo un río huidizo.
Cada hora es un trozo de pelo blanco.
Una bandera platinada sobre el mar.
Busca, busca, busca,
Rosado vientre, niño:
que el mundo se hunde en el camino.
Los féretros hilados de la piel
tiemblan en nuestros rojos molinos,
lágrimas vuelan por sus astas.
Busca, busca, busca,
Enfurecido vientre, niño:
Que el mundo se hunde en el camino.