24 junio, 2007

Toda la vida he sido un venerador de utopías




Hoy día mi querido don Ernesto está de cumpleaños. Cumple 96 años. Su influencia en mi humilde existencia ha sido fuerte. En plena época de utopías,sueños, esperanzas que luego se vieron frustradas por un cruento golpe militar.
Nadie fue santo,solamente fuimos ingenuos,idealistas,concientes que los problemas sociales necesitaban una solución, vivimos el presente, no importa ahora, fuimos honestos, valor que Sábato otorga enorme importancia en su vida y obra.
Reflexiono y pienso en mi madre,que ya no se encuentra conmigo,en su sabiduría,en el hecho de creer en lo que no se ve, no porque no lo veamos necesariamente algo es falso, ella pensaba en la reencarnación.
Pienso en el alma.Sábato se ha referido a ella con frecuencia en sus libros.Incluso la bella carta suya que es el prólogo de mi novela Blue Moon, lo afirma: Las novelas, si son profundas y auténticas-las ficciones en general-sirven para salvarlo a uno y para salvar a los que la leen.
La idea de salvación siempre ha estado ligada al concepto del alma,pienso como mi madre y don Ernesto,hay algo más allá, algo que desconocemos, un espacio ignoto e inaccesible por el cuerpo, la mente o los sentidos, una suerte de armonía perfecta.
Quizás por eso nunca he sido político,ni políticamente correcta, ni nada de eso.
Hoy me he enterado, con sensible espanto, que nuevamente dos personas indigentes han muerto de frío en la calle.Y pienso, siempre he votado por la izquierda en estos años, pero da lo mismo,en gobiernos de izquierda y de derecha, siguen muriendo personas en la calle.
Sábato en una entrevista dijo que toda la vida ha sido venerador de utopías, como si el tiempo no pasara, querido amigo, continuamos teniendo almas afines, que no se separan, ni siquiera con la distancia ni el tiempo, trasciende el afecto.
Ahora que las utopías, dicen, han muerto , planteo la posibilidad de rehumanizarnos, conmovernos, vivir la poesía, el arte en general, hacerlo carne, ser solidarios con el hermano,con el pariente pobre, con la vecina de la esquina,seamos voluntarios, de lo que sea, ayudemos.
Me comprometo, amigo, en nombre de tu obra y de tu vida, escribir y denunciar en este blog, todo hecho que atente contra un hombre, no creo en los políticos, no se puede cobrar y hacer el bien al mismo tiempo.
El arte puede salvarnos a todos y si hay un cielo,si alguien quiere ganar algo, se puede ganar el paraíso... es lo que hay.
Feliz cumpleaños, querido Don Ernesto.
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QUERIDO Y REMOTO MUCHACHO

1 comentario:

malicia blues dijo...

Te agradezco, en nombre de todos quienes creemos que sí es posible la utopía, este recuerdo generoso de quien conmovió nuestro corazón adolescente, de quien desde el silencio de ese espacio a solas frente a la palabra, hizo posible el despertar de tantos.
La paradoja de la utopía es la inevitable realización del sueño. Y lo veremos querida amiga, tarde o temprano, ya que el sueño, la ilusión, la imaginación, es el paso germinal y obligatorio de la existencia. Si no, pregúntale al universo cuál fue el primer pensamiento de Dios.
Gracias por este recuerdo
María Alicia